Técnicas de respiración durante la práctica aeróbica.

Uno de los errores más comúnes a la hora de realizar ejercicio es la respiración, y esto puede repercutir en nuestro rendimiento. Lo fundamental durante la práctica de ejercicio aeróbico es intentar recibir la mayor cantidad de oxígeno posible. Para ello, os voy a hablar de diferentes técnicas respiratorias que os serán útiles durante la práctica de ejercicio aeróbico:


Respiración costal o torácica: este tipo de respiración involucra a los músculos intercostales externos y el tórax, que se moverá hacia arriba y afuera en la inspiración y hacia abajo y adentro en la expiración. Debemos realizar este movimiento de manera consciente, intentando captar todo el oxígeno que nos sea posible y también expulsar todo el dióxido de carbono que podamos, para dejar el máximo espacio en los pulmones para el oxígeno.

Respiración diafragmática o abdominal: esta respiración supone el movimiento del abdomen, las vértebras lumbares y las costillas interiores. Al realizarse toda la respiración en el abdomen, es menos controlada. También en este tipo de respiración es fundamental el máximo dióxido de carbono.

La Relajación: es fundamental estar relajados para ser capaces de seguir el ritmo y no hacer cambios en el ritmo de respiración que sean demasiado bruscos. Esto restaría energía y empeoraría nuestros resultados. Una respiración profunda nos ayudará a permanecer más relajados y a evitar la rigidez muscular.

La Sincronización: si sincronizamos la respiración con nuestra zancada conseguiremos que la respiración salga de manera automática y constante, lo que nos ayudará también a estar más relajados.

La Respiración en reposo: es igual de importante la respiración mientras practicamos ejercicio que cuando estamos en reposo; ya sea entre diferentes ejercicios o al terminar el entrenamiento. Nos permite relajarnos mejor y seguir trabajando la respiración en todo momento.