La lluvia es tu aliado

La lluvia no es un impedimento para poder entrenar.


Justo hoy que por fin habías tomado la acertada decisión de hacer un poco de ejercicio, el cielo se cubrió de nubes y ahora no para de llover. Ante este desalentador panorama, la opción más fácil es quedarnos en casa pero, claro, no haciendo ejercicio como pensabas sino mirando televisión recostados sobre la cama junto a un plato gigante de golosinas.

¡Error! ¿Quién dijo que el mal tiempo es un obstáculo para practicar actividad física? Obviamente, hacerlo al aire libre durante un lindo día es mucho más tentador, pero si la lluvia se aparece justo en ese momentito libre de la semana que tenemos para el ejercicio no debemos tirar la oportunidad por la borda.

Toma un abrigo y sigue estos consejos para entrenar bajo la lluvia. Verás que entrenar bajo la lluvia puede ser muy divertido.

Protege tu cuerpo de la humedad. Para ello, aplica un poco de aceite para bebés en tus brazos y piernas de manera que el agua resbale sobre ellos.

Elige la vestimenta adecuada. Deja de lado todas aquellas prendas de algodón, pues absorben el agua fácilmente y te sentirás mucho más pesado en el momento de correr. Elige prendas deportivas de material sintético para ejercitarte más cómodo mientras llueve.

Mantén tus pies secos. No hay nada peor que la sensación de los pies fríos. Por la misma razón que te dijimos en el paso anterior, evita los calcetines de algodón. Usa zapatillas a prueba de agua para que tus otros zapatos no se estropeen.

Ponte sombrero. Un sombrero mantiene tu cabeza seca y aleja el agua de tu rostro.
Protege tus cosas. ¿Corres escuchando música de tu iPod? ¿Llevas tu teléfono celular? Debes colocarlos en pequeñas bolsas de nylon para que no se dañen.

Evita pisar los charcos. Si colocas tu pie dentro de un charco no solo te mojarás más sino que además, si te cruzas con un pozo encubierto de agua, te podrás caer y lastimar.

Reduce la velocidad para no resbalarte. Tampoco intentes correr más rápido con el viento y la lluvia en contra. Correr lentamente con el viento en contra es lo mismo que hacerlo a toda velocidad sin viento.

Mantente hidratado. A pesar del frío y la lluvia, tu cuerpo se calienta cuando te ejercitas y pierde líquidos con la sudoración. ¡No te olvides nunca de tu botellita de agua! Bebe agua antes, durante y después de correr.