Antes de hacer ejercicio, tome cerezas

El zumo de estas frutas rojas previene el dolor y la pérdida de fuerza muscular.


El zumo de cereza puede aliviar algunos de los síntomas de daño muscular que ocasiona el deporte. Esta es la conclusión de un ensayo británico con una decena de deportistas que tomaron la bebida en los días previos y posteriores al ejercicio. "Estos resultados tienen aplicaciones prácticas para los atletas, pues el rendimiento tras un encuentro deportivo se ve fundamentalmente afectado por la pérdida de fuerza y el dolor. Además de ser un tratamiento eficaz para minimizar los síntomas del daño muscular que induce el ejercicio, el consumo de zumo de cereza ácida es mucho más conveniente que muchos de los tratamientos que se han presentado en la literatura [científica, como fármacos antiinflamatorios o sustancias antioxidantes]", concluyen los autores en su artículo, publicado en la edición on line del "British Journal of Sports Medicine". Los autores decidieron evaluar los efectos de esta bebida porque las cerezas ácidas son una buena fuente de sustancias con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, por lo que ya se había hablado de que podían ser eficaces para aliviar los síntomas de problemas inflamatorios. El experimento Para evaluar estos síntomas, los autores han estudiado a 14 voluntarios jóvenes que tomaron el zumo (dos botellas diarias de 35 cl, equivalentes a 50 o 60 cerezas cada una) o una bebida placebo (con sabor a cereza pero sin las propiedades de estas frutas) durante ocho días. Al cuarto día, realizaron la prueba física: extender el brazo agarrando una palanca que ejercía resistencia (un movimiento llamado contracción excéntrica). Dos semanas después de este experimento inicial, se repitió el ejercicio con el otro brazo y los que habían tomado inicialmente el placebo recibieron en la segunda prueba un zumo verdadero, y viceversa. Los autores evaluaron cuatro signos de daño muscular: el dolor a la hora de hacer actividades cotidianas (abrir una puerta, cepillarse los dientes...), la sensibilidad del músculo ante un estímulo doloroso, la fuerza para flexionar el codo y el rango de movilidad de esta articulación. De este modo, vieron que cuando los voluntarios habían tomado el zumo de cereza presentaban menos dolor (2,4 puntos, en una escala de 0 a 10) que cuando tomaban el placebo (3,2 puntos). Además, con la bebida de frutas las molestias alcanzaban su punto máximo a las 24 horas de haber realizado el ejercicio y después empezaban a disminuir, mientras que con el placebo el dolor seguía aumentando hasta las 48 horas después de la prueba. Asimismo, la pérdida de fuerza también fue mucho mayor con la sustancia placebo: 22%, frente a 4%. Por el contrario, ni la sensibilidad del músculo ni la movilidad del codo se vieron modificadas por las cerezas. "Aunque los resultados de este estudio sugieren un efecto protector del zumo de cereza, no es posible concluir que la suplementación evite totalmente el daño muscular, porque sólo dos de los cuatro marcadores de daño mostraron un efecto", aclaran los autores, del Laboratorio de Rendimiento Humano de la Universidad de Vermont, EEUU. Explicación "De todos modos, claramente hubo una preservación de la función muscular atribuible al zumo de cereza", matizan. Estos especialistas explican así los efectos del zumo de cereza: "Inicialmente, el daño que ocasionan las contracciones excéntricas [el tipo de movimiento que se hacía en el experimento] consiste en una rotura de las fibrillas musculares y una lesión de la membrana celular. Cuando este daño muscular se extiende, desencadena una respuesta inflamatoria local que lleva a una exacervación del daño. Es posible que los efectos antiinflamatorios y antioxidantes del zumo de cereza medien en esta respuesta secundaria y eviten la prolifetación de roturas fibrilares". Fuente: www.elmundo.es