Diabetes y deporte

El deporte, un gran aliado contra la diabetes.


Entre los efectos beneficiosos que la práctica del ejercicio físico tiene en las personas que sufren diabetes se encuentran: fortalecimiento de los huesos y los músculos; reducción del riesgo de cardiopatías y de algunos tipos de cáncer; un mejor control de los niveles de insulina que produce el cuerpo, mejora de la coordinación, el equilibrio, la fuerza y la resistencia; y aumento del nivel de energía. Además, el ejercicio físico contribuye a que la insulina desempeñe mejor su función, lo que ayuda a mantener las concentraciones de azúcar en sangre dentro de los límites saludables. Por otra parte, quema calorías, lo que ayuda a alcanzar y mantener un peso saludable.

Los expertos afirman que dieta y ejercicio son inseparables. La entrada de hidratos de carbono ha de suplementarse con el mayor o menor gasto calórico por el deporte. La alimentación debe ser fraccionada (cada 3 a 4 horas) ya que, de esta manera, se evita una hipoglucemia. Además, la ingesta de alimentos deberá ajustarse a la acción de los medicamentos para el tratamiento de la diabetes, sean estos hipoglicemiantes orales o la acción de la insulina inyectada