Correr genera neuronas

Lo que ha hecho un equipo de investigadores japoneses y españoles, es estudiar el cerebro de los hámsters mientras corrían en su rueda. Llegando a la conclusión que al dejar de correr, las neuronas también empiezan a fallar.


Al trasladar a los ratones a una jaula sin rueda, no sólo aumentaban la ansiedad, sino que dejaban de generar las células asociadas a la memoria (a corto y a largo plazo) y a la orientación. Los niveles de ansiedad eran incluso superiores a los que mostraban los ratones que habían llevado siempre una vida sedentaria.

La zona del cerebro que se deteriora con el cese de la actividad, según este estudio, es la misma que se daña con enfermedades como la demencia senil en los humanos.

Esto no significa que si dejas de correr el cerebro vaya a comenzar a deteriorarse, sino que la actividad física ayuda a disminuir el riesgo de dañar algunas partes del cerebro.

Este estudio trae más fundamento empírico a la idea de que la actividad física mejora también la psicológica. ¿Cuántos motivos más quieres para salir a trotar?